Luz:
Prefiere luz indirecta brillante o semisombra.
Riego:
Requiere riego frecuente para mantener el sustrato siempre húmedo, sin encharcar.
En verano: cada 2 a 3 días o cuando el sustrato empiece a secarse.
En invierno: reduce a cada 5 a 7 días.
Temperatura:
Tolera bien el clima templado limeño, pero evita las heladas o el calor extremo.
Humedad:
Prefiere ambientes húmedos y frescos.
Puedes pulverizar sus hojas en días calurosos o colocar la maceta sobre una bandeja con piedras y agua para mantener la humedad ambiental.
Maceta y sustrato:
Usa macetas con buen drenaje.
Sustrato rico en materia orgánica: mezcla de tierra negra, compost.
El pH del suelo influye en el color de sus flores:
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Ácido → tonos azules
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Neutro o alcalino → tonos rosados o lilas
Fertilización:
Fertiliza cada 3 a 4 semanas en primavera y verano con abono líquido para plantas de flor.
Mantenimiento:
Retira flores marchitas para favorecer nuevas floraciones.
Poda ligeramente después de la floración para mantener su forma.
Agradece un trasplante anual a una maceta ligeramente más grande.

